La ONU pide investigar por crímenes de guerra el bombardeo de una escuela femenina en Irán

Multitudinario funeral por las niñas asesinadas en la escuela primaria Shajareh Tayebeh

3.3.2026 

La destrucción de un centro educativo de niñas en Minab, que ha dejado al menos 153 víctimas mortales según informa la BBC y que ha desatado una oleada de condenas internacionales, hace que Naciones Unidas llame a presionar para esclarecer responsabilidades y proteger a la infancia en el conflicto.

La comunidad internacional intensifica sus demandas de una investigación exhaustiva sobre el ataque que destruyó una escuela primaria femenina al sur de Irán, en el marco de la actual escalada militar en la región. El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos calificó el episodio como un posible crimen de guerra y urgió a esclarecer responsabilidades, mientras organismos multilaterales y voces globales denuncian la tragedia y reclaman justicia.

UNA TRAGEDIA EN PLENO CONFLICTO 

El incidente se produjo el pasado 28 de febrero durante una fase de bombardeos en territorio iraní por parte de Israel y Estados Unidos. La escuela primaria Shajareh Tayebeh, un centro educativo femenino, fue alcanzada por un proyectil mientras las clases estaban en curso, según informaron fuentes de la Media Luna Roja.

El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, pidió una investigación “rápida, imparcial y exhaustiva” de los hechos, recordando que los ataques dirigidos contra civiles o bienes de carácter civil, como escuelas, pueden constituir crímenes de guerra según el derecho internacional humanitario.

CONDENAS Y LLAMADA INTERNACIONAL A LA PROTECCIÓN DE LA INFANCIA 

Diversos organismos internacionales han condenado el ataque. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) recordó que las escuelas deben considerarse espacios protegidos incluso en contextos bélicos y que su destrucción representa una grave vulneración del derecho internacional.

Defensores globales del derecho a la educación, entre ellos la Premio Nobel de la Paz Malala Yousafzai, manifestaron su consternación por la muerte de menores y reiteraron que la protección de la infancia debe ser una prioridad absoluta en cualquier conflicto armado.

Mientras tanto, organizaciones humanitarias han alertado del impacto psicológico y social que episodios como este generan en la población infantil y reclaman medidas urgentes para garantizar corredores humanitarios, acceso a información verificada y protección efectiva de escuelas y hospitales.