Antonio Turiel alerta de una crisis energética “sin parangón” y denuncia “silencio radio” ante el colapso del mercado petrolífero
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| El bloqueo del estrecho de Ormuz augura una crisis energética sin precedentes a nivel internacional / Earth |
29.5.2026
El científico y divulgador sostiene que el cierre del estrecho de Ormuz está provocando una caída significativa del suministro mundial y advierte que autoridades y medios están transmitiendo erróneamente una sensación de "falsa normalidad".
Antonio Turiel ha alertado en su blog "The Oil Crash" de que la economía mundial afronta una crisis energética “sin parangón” derivada del bloqueo del estrecho de Ormuz y ha denunciado la existencia de un “silencio radio” ante el deterioro del suministro de petróleo y gas.
El científico sostiene que el tráfico marítimo por Ormuz lleva varios meses severamente afectado por la guerra en Irán, una situación que, según afirma, estaría retirando del mercado entre 12 y 13 millones de barriles diarios de petróleo.
Turiel asegura que España estaría consumiendo actualmente solo el 85% del petróleo que necesita y cubriendo el resto mediante reservas estratégicas, mientras que otros países europeos habrían comenzado ya a aplicar restricciones industriales y energéticas.
A juicio del científico del CSIC, las consecuencias comenzarán a percibirse de manera más intensa en las próximas semanas. “En pocas semanas empezará a faltar queroseno en Europa” y “en pocos meses faltará diésel”, afirma el investigador, que prevé además problemas de abastecimiento en fertilizantes, medicamentos, transporte y producción agrícola e industrial.
El autor critica especialmente el tratamiento público de la situación y acusa a los grandes medios de minimizar el alcance de la crisis. “Se habla de la guerra de Irán en pasado”, lamenta, pese a que, según sostiene, sus efectos sobre el sistema energético global continúan agravándose.
Turiel considera que las autoridades intentan preservar una sensación de normalidad para evitar una reacción social y financiera adversa, aunque advierte de que ese enfoque solo retrasará el impacto. “La bofetada de realidad va a ser terrible”, concluye en su análisis.
