Opinión | Euskal Herria Bizirik: "El discurso dominante sobre las energías renovables no es más que el enésimo intento de justificación del capitalismo, ahora pintado de verde"

El 'greenwashing' está siendo una de las claves del denominado "capitalismo verde" / IAG

7.2.2023

Es difícil empezar a escribir sabiendo que una se va a repetir y que la repetición no será un mantra tranquilizador. Es difícil empezar a escribir sabiendo que quien te debería de escuchar hará oídos sordos.... Y sin embargo, hay que escribirlo, vocearlo y difundirlo.

Porque así se exigen responsabilidades, la responsabilidad y el compromiso con las personas, con la tierra, con tus propias entrañas y con todos aquellos seres que todavía estarían por venir...

Cada vez es más patente que el discurso dominante sobre las energías renovables no es más que el enésimo intento de justificación del capitalismo (ahora, eso sí, pintado de verde). Por si acaso, los protagonistas del blanqueo (verdeo en este caso) no quieren profundizar demasiado en el por qué de la crisis ecológica, social y política actual, porque quizá, por sorpresa, la respuesta sería la necesidad de erradicar este sistema en su totalidad. Hay personas que aun estando de acuerdo con l@s cientific@s en el diagnóstico quieren hacernos creer que la solución se puede encontrar dentro del capitalismo y el colonialismo verde que alardean. El enésimo truco en la manipulación lingüística del sistema y su malinterpretada economía circular: hacernos creer que quien ha creado el problema será quien traiga las soluciones.... 

El maniqueísmo está de moda: estás a favor o en contra de las energías renovables, con nosotros o con ellas. El límite entre el bien y el mal lo marcan como inconfundible gracias a sus demagogias. Y esa apuesta por posturas  antagonistas no son nada nuevo ni lejano, y el controvertido  tema que nos ocupa lo quieren limitar a eso, o blanco o negro, si o no. Y no se puede poner en duda ni discutir el modelo de energías renovables, no se puede cuestionar su despliegue corporativo, para ser efectivo debe ser macro, y de ello, por supuesto, solo se pueden ocupar las multinacionales. Apostar por lo pequeño es una niñería, dicen; la solución vendrá de lo grande, sino sería baldío. El crupier ha creado cátedra por encargo del dueño del casino.

Todos los altavoces, y de todo tipo, bocean la música de una transición energética corporativista a elegir por las buenas o por las malas. Estos altavoces ofrecen cantos de sirenas en un único tono de voz. Posteriormente se le aplican diferentes maquillajes para que a cada persona le llegue su música preferida. Sin embargo, también en el siglo XXI, esta sintonía de sirenas no deja de ser más que lo que es, un simple canto de sirenas y, como es sabido, la pieza siguiente no sigue siendo más que un canto a la muerte.

En esta tragedia contemporánea (en eso también somos tradicionales en el siglo XXI) los dioses se identifican fácilmente, también las personas que serán sacrificadas en su honor. Sólo hay una pequeña modificación para las habitantes del mundo occidental desarrollado: el haber pasado de ser espectadoras a convertirnos también en sacrificadas. Por lo tanto, y aunque todavía en otra forma, pasamos a formar un mismo ser con aquellas personas y pueblos que hasta ahora mismo están ya siendo víctimas de este sacrificio. Ahora seremos todas forraje de esos dioses que no son capaces ya ni de controlar su insaciable hambre. Y para colmo, solo nos queda ver con qué facilidad y sencillez los conductores de esta ceremonia mortal transforman amablemente las normativas y  leyes en favor de estas mismas divinidades.

Con un simple cambio de normativa, aquello que estaba escrito con mayúsculas como tesoro natural se ha convertido en un minúsculo atrezzo cultural. Los montes, prados, tierras de cultivo, costas y horizontes de Euskal Herria han sido  cedidos legalmente a la Red Eléctrica de España como la base de la soberanía energética (??) de la CAPV y Navarra en lugar de lo que hasta ahora constituían ser: indicadores de una identidad y espacios para la subsistencia de sus habitantes, es decir, la base de su cadena alimentaria. Pero no, para eso están los miles de kilómetros que tienen los alimentos que se acumulan en las estanterías de sus hipermercados...  Y el patrimonio arqueológico, etnográfico y cultural ancestral que dejaron las personas que nos precedieron, los cuales todavía hoy descubrimos como reliquias, han  dejado ya de ser de interés público general, ahora el interés lo generan los bolsillos particulares de empresarios y multinacionales y, además, se les otorga por decreto.

A la parte trasera del escenario que están imponiendo en Euskal Herria no llega, ni mucho menos, el centelleo brillante de esa electrificación que proyectan en el patio de butacas… El decorado verde esconde detrás del escenario la maquinaria manchada de sangre en América del Sur, Asia y África... y con ellas el llanto clamoroso de millones de personas obligadas a desplazarse por culpa del extractivismo atroz... 

Pero nos vociferan que tenemos que crear nuestro propio sistema de autoabastecimiento hasta la electrificación total, aunque para ello se requiera del consumo de combustibles fósiles, aunque se genere la destrucción de espacios naturales imprescindibles para una sostenibilidad ecológica en las formas de vida, aunque ese modelo genere, directa o indirectamente, la muerte de tantas personas... Por lo visto, el sistema industrial actual no puede ceder ni un milímetro, eso es lo que nos ha traído el bienestar (??) y por lo tanto estamos en deuda con el (??).

Primero les dejamos contaminar el litoral, los ríos y sus valles, ahora tenemos que dejarles destrozar el poco espacio natural no industrializado que nos queda (??)...  Se pagó con dinero publico la limpieza de ríos ensuciados por intereses e ilegalidades privadas y ¿todavía estamos en deuda? ¿Ellos no? ¿Se han enriquecido gracias al sudor de sus frentes o a costa del sudor, salud, muerte y precariedad de las personas trabajadoras embolsándose además ingentes capitales de cualquier ayuda pública? ¿No están poniendo sobre ascuas la salud y la vida de todas las personas justificando cualquier actividad que les genere beneficio?

Esos que hasta ahora lo han tenido todo al alcance de su mano no pueden aceptar, por lo que se ve, una placa en sus tejados... parece que la industrialización del monte vecino con centrales eólicas les compensa más (¿a sus bolsillos?), y con ello la multiplicación y expansión de líneas de media y alta tensión es abrumadora... A quién le importa que Iberdrola abandone las líneas de baja tensión, es decir, aquellas líneas directas que abastecen a las habitantes del territorio!!?

Por el contrario, muchas personas concienciadas con la crisis climática llevamos años luchando con la burocracia mas ruin y con muros legales y económicos con los que nos enfrentamos intentando ser un poco coherentes ante esta situación y crear una  comunidades energéticas, poner unas placas en el tejado, etc… Y para muchas personas del medio rural todavía hoy es imposible abandonar por completo el consumo de combustibles fósiles, entre otras cosas, por falta  de una correcta gestión pública y de investigación. 

Mientras, una y otra vez se premia a una industria alimentaria terciaria y cuaternaria que lo que más alimenta es la crisis eco-social, multiplicando gasto energético en transporte y transformación, y generando una cada vez mayor estratificación y distancia entre clases sociales en torno al consumo alimentario según el poder adquisitivo. 

Frente a ello, baserritarras y personas que defienden un modelo agroecológico lógico, racional y sostenible no se encuentran en su camino más que todo tipo de obstáculos, con una lista de ejemplos que se haría interminable… 

Por esta razón, a las personas conscientes que nos definimos en estas línea, todo ese modelo nos parece una nueva pantomima, completamente incoherente sabiendo a qué precio estamos pagando ese supuesto bienestar, un simple greenwashing de esa cobarde sintonía.

Que nos expliquen, por favor, a dónde nos quieren hacer llegar en realidad tras esos cantos de sirena, en qué caja fuerte  guardan sus intereses, en qué paraíso esa eterna juventud y ese elixir de crecimiento ilimitado.

Mientras lo encuentran, seguiremos  defendiendo lo que es de aquí, la tierra por ejemplo…

Lurraren defentsan 

Euskal Herria Bizirik Sarea