Europa se cuece a fuego lento antes de la llegada del verano mientras la comunidad científica alerta de que el cambio climático acelera las olas de calor y las hará cada vez más frecuentes en las próximas décadas
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| El continente europeo está registrando temperaturas inusualmente altas para esta época del año / Polina Tankilevitch |
28.5.2026
El continente registra temperaturas récord un mes antes del inicio de la estación estival.
La intensa ola de calor que ha atravesado buena parte de Europa en los últimos días de mayo ha dejado temperaturas inéditas para esta época del año en países como España, Reino Unido, Francia, Bélgica o Irlanda, en un episodio que los expertos relacionan con la aceleración del cambio climático y con una tendencia cada vez más visible: los fenómenos extremos llegan antes, duran más y afectan a más territorio.
En España, varias zonas del norte peninsular han superado ampliamente los valores habituales para finales de primavera. Santander alcanzó los 37,1 grados, mientras que distintos observatorios europeos registraron máximas históricas para el mes de mayo. En el Reino Unido, los jardines de Kew, en Londres, marcaron 35,1 grados, el dato más alto registrado en mayo desde que existen mediciones oficiales. Irlanda y Bélgica también notificaron récords mensuales.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) atribuye este episodio a la presencia de una dorsal cálida muy intensa sobre Europa occidental. El portavoz de AEMET, Rubén del Campo, explicó que la situación responde a “una potente dorsal” que favorece estabilidad atmosférica, cielos despejados y un aumento acusado de las temperaturas.
No obstante, organismos científicos internacionales subrayan que el contexto climático global resulta determinante para entender la magnitud de estos episodios. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha advertido recientemente de que Europa “es el continente que se calienta más rápidamente” y ha señalado que prácticamente todo el territorio europeo registró temperaturas superiores a la media durante el último año analizado.
En la misma línea, la responsable estratégica de clima del programa europeo Copernicus, Samantha Burgess, afirmó que “el cambio climático no es una amenaza futura, sino nuestra realidad actual”, en referencia al incremento continuado de eventos extremos en el continente.
Los expertos apuntan además a que las olas de calor se están adelantando en el calendario. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), estos episodios “están aumentando en frecuencia, duración, intensidad y magnitud” debido al calentamiento global provocado por la actividad humana.
Diversos estudios científicos sobre atribución climática sostienen que el aumento global de temperaturas incrementa la probabilidad de que se produzcan fenómenos extremos como el actual. El investigador Peter Thorne señaló que las olas de calor “se han vuelto más probables y más severas debido al cambio climático”.
Los informes europeos sobre el estado del clima advierten además de que el continente afronta una mayor exposición a riesgos asociados al calor extremo, incluyendo impactos sobre la salud pública, la agricultura, los recursos hídricos y los ecosistemas.
En este contexto, la actual ola de calor vuelve a situar el debate climático en el centro de la agenda europea, mientras distintos servicios meteorológicos alertan de que las temperaturas excepcionalmente altas podrían prolongarse en varias regiones del continente.
