Más de un millón de personas desplazadas en Líbano, incluidos 370.000 niñas y niños, ante la intensificación de los ataques israelíes sobre áreas civiles

27.3.2026

La crisis humanitaria derivada de la guerra de Irán se agrava a un ritmo acelerado en Oriente Medio. Más de un millón de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares, entre ellas cerca de 370.000 niños, según los últimos datos difundidos por la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

Mapa de desplazamientos forzosos de la población publicado por la ONU

Las organizaciones humanitarias siguen respondiendo, pero las necesidades no dejan de aumentar”, advirtió la agencia en un mensaje público reciente, en el que alertaba también del impacto creciente de los ataques aéreos sobre la población civil. El organismo acompañó su evaluación con mapas que muestran las zonas más golpeadas por los bombardeos, especialmente en el sur y otras áreas densamente pobladas del país.

La dimensión de la crisis se refleja también en la vulnerabilidad de la infancia. Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), cientos de miles de menores se han visto arrastrados por el desplazamiento forzoso. “Los niños están pagando el precio más alto de esta escalada”, ha advertido la organización, subrayando los riesgos para su seguridad, salud y acceso a la educación.

El sistema de acogida se encuentra al límite. Datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) indican que una parte significativa de los desplazados no se encuentra en refugios formales, sino que depende de redes familiares o soluciones precarias. Esta situación complica la distribución de ayuda y aumenta la exposición a condiciones de vida inseguras.

Además, numerosas escuelas han sido habilitadas como centros de acogida, lo que está interrumpiendo la educación de miles de estudiantes. “La educación no puede convertirse en otra víctima de esta guerra”, alertan fuentes humanitarias de la ONU, que insisten en la necesidad de proteger tanto a los civiles como a las infraestructuras básicas.

En paralelo, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha señalado que los desplazamientos internos continúan aumentando a medida que se intensifican los ataques y se amplían las zonas afectadas. Las órdenes de evacuación y los daños en infraestructuras clave están dificultando el acceso a ayuda humanitaria y la movilidad segura de la población.

Las agencias internacionales coinciden en que la respuesta humanitaria no logra seguir el ritmo de las necesidades provocadas por la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán. “La magnitud de esta crisis exige un aumento inmediato de la financiación y del acceso humanitario”, insisten desde Naciones Unidas, que ha lanzado un llamamiento a la comunidad internacional para que presione en favor del cese de las hostilidades.