Expertos de la universidad de Cornell contemplan el reciclaje de tierras raras como alternativa circular al fuerte impacto ambiental de la minería

La minería de tierras raras conlleva un fuerte impacto ambiental / Wikimedia Commons

4.1.2024 

Un equipo de investigadores  de esta prestigiosa entidad académica estadounidense apuesta por la bioconversión de residuos como solución a los cuellos de botella en las cadenas de suministro de recursos minerales.

Según recoge en su web la Plataforma Sí a la Tierra Viva Buz Bartstow, profesor en la Facultad de Agricultura y Ciencias de la Vida de la Universidad de Cornell los métodos termoquímicos tradicionales para separar lantánidos como la monacita "son ambientalmente horribles" y frente a ello la utilización de bacterias modificadas genéticamente como la Vibrio natriegens, pronto podría tener un uso a nivel industrial en el procesamiento de elementos de tierras raras de forma ecológica a partir de materiales reciclados.

Así, Bartstow y otros investigadores han publicado a principios de diciembre de 2023 un nuevo estudio en la revista Synthetic Biology en el que demuestran que la ingeniería genética de esta bacteria podría mejorar la eficiencia para la purificación de elementos de tierras raras que se encuentran en telefonía móvil, ordenadores, coches eléctricos y turbinas eólicas, e incluso tendría la capacidad a escala industrial para impulsar las cadenas de suministro globales a través de la bioabsorción, con el objetivo de extraer este tipo de elementos descartando la utilización de métodos antiguos y muy contaminantes derivados del proceso extractivo.

UN MÉTODO INNOVADOR 

Los investigadores de Cornell diseñaron genéticamente una cepa de la bacteria Vibrio natriegens para aumentar su capacidad de bioabsorción de elementos de tierras raras y luego examinaron las mutaciones para detectar los cambios. "Dada la facilidad de encontrar mutantes de biosorción significativos, estos resultados resaltan cuántos genes probablemente contribuyen a la biosorción", dijo, "así como el poder de la mutagénesis aleatoria para identificar genes de interés y optimizar un sistema biológico para una tarea", indicaron los investigadores.

Para científicos como Buz Bartstow este tipo de proyectos brinda la oportunidad "de superar los métodos termoquímicos" a través del diseño genético de esta y otras bacterias algo que podría contribuir al reciclaje significativo de estos elementos y poner solución al problema de los residuos gracias a la innovación.