Polémica Plemcat | La Generalitat de Catalunya emplea 80 millones de euros en un proyecto experimental de eólica marina en el golfo de Roses contra el criterio científico y social

Los proyectos de eólica marina han desatado un profundo rechazo social y científico en la Costa Brava por sus múltiples diferencias con los establecidos en el Mar del Norte / Ian Paterson

21.10.2023

El Institut de Recerca en Energia de Catalunya (IREC) espera que la "Plataforma de I+D+I en energías marinas de Catalunya" pueda entrar en funcionamiento a finales de 2025 a una distancia de entre 16 y 24 kilómetros de la costa.

El proyecto, que costará 80,1 millones de euros será sufragado parcialmente con una subvención del programa 'Renmarinas' de 30 millones de euros y los restantes 50 serán costeados por la Generalitat a través de la Consellería d'Acció Climàtica y del propio IREC, que será responsable del proyecto.

Según sus impulsores, el objetivo principal es crear una plataforma flotante de eólica marina que sirva como centro de experimentación para conocer los impactos de esta tecnología, y para tal fin contará con tres prototipos de aerogeneradores, el mayor de los cuales tendrá 220 metros de altura.

CRÍTICAS Y OBJECIONES DESDE EL ÁMBITO CIENTÍFICO 

Las críticas al proyecto de la Generalitat que ha defendido sin reparos el responsable de Acciò Climática David Mascort Subiranas (ERC), no se han hecho esperar. Primero por su elevadísimo coste y por el hecho de que podría ser dedicado a otros muchos proyectos científicos que tienen necesidades perentorias de financiación, pero también porque el tipo de aerogeneradores planteados para evaluar impactos no se corresponde con los que hipotéticamente podrían llegar a ser instalados. A modo de ejemplo, el proyecto del Parc Tramuntana, impulsado por la joint venture formada por BlueFloat Energy y Sener, plantea turbinas eólicas flotantes de 261 metros de altura.

Para especialistas como Ferrán Vallespinós, profesor, escritor e investigador científico del CSIC el método empleado por la Generalitat no deja de ser "estrambótico" por su planteamiento y su falta de perspectiva pues cuando el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) invitó hasta 18 organismos del Gobierno catalán a participar en el proceso de evaluación ambiental de los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM) tan solo la Direcció General de Polítiques de Muntanya i del Litoral dio respuesta mientras que los restantes diecisiete "pasaron de todo".

El científico manifiesta su estupor con la propuesta del proyecto Plemcat y considera que el costosísimo ensayo será problemático desde el momento en que se plantea con aerogeneradores diferentes a los comerciales, de diferente potencia y altura, y sobre todo que el calendario "es incompatible con el objetivo de un gigavatio funcionando en el año 2030".

Más directo ha sido incluso un estudio científico presentado recientemente en el que han participado un equipo interdisciplinar de cuatro universidades y el CSIC pues apelando al Principio de Cautela o Precaución, que es uno de los pilares del Tratado Fundacional de la Unión Europea, recomienda excluir la éolica marina, incluídas pruebas piloto -como el Plemcat-, de la Red Natura, las áreas protegidas y sus zonas de influencia.

Así, especialistas de la Universitat de Girona (UdG), el Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC), la Universitat de Barcelona (UB), la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y la Universitat Politècnica de Catalunya - BarcelonaTech (UPC), todos ellos participantes en el proyecto BIOPAIS, han detallado "la notable interacción existente entre los proyectos de eólica marina y las áreas marinas protegidas en el Mediterráneo occidental".

El equipo científico formado por especialistas en biología marina, oceanografía física, geografía, derecho e ingeniería pide en su estudio máxima "cautela" a la hora de implantar proyectos de eòlica marina que puedan afectar a áreas protegidas. El trabajo ha sido publicado recientemente en la revista internacional ICES Journal of Marine Science con el título 'Floating offshore wind farms in Mediterranean marine protected areas: a cautionary tale'. 

El estudio concluye que, como norma general, el desarrollo de la eólica marina en el Mediterráneo debe quedar excluida de la Red Natura 2000 y de cualquier otra área marina protegida, así como de sus zonas de amortiguación. Los autores de la investigación consideran que dentro de esta premisa también deben incluirse las "pruebas piloto".

"En todos los casos se debería respetar el Principio de Precaución teniendo en cuenta la profunda interacción entre las áreas marinas protegidas y los proyectos de eólica marina y la poca información existente sobre los impactos ecológicos de la eólica flotante como la que se quiere instalar mayoritariamente en Mediterráneo -por ejemplo en el golfo de Roses-, a diferencia de lo que ocurre con la eólica fija, básicamente utilizada en el mar del norte", afirman los investigadores en el documento.

RECHAZO SOCIAL AL PROYECTO PLEMCAT 

La Plataforma Stop Macro Parc Eòlic Marí, que reune a más de 40 entidades en lucha contra la eólica marina en la Costa Brava por sus excepcionales valores naturales tacha el proyecto Plemcat de "temerario" y "precipitado" y señala que con los planes de ordenación marina (POEM) del MITECO recurridos en el Tribunal Supremo esto "podría tener consecuencias judiciales", razón por la que la propuesta de la Generalitat, amén de costosa, supone "un paso en falso".