Expertos consideran que la instalación de la éolica marina en el golfo de Roses no es equiparable a los proyectos del Báltico y podría tener un fuerte impacto negativo sobre la biodiversidad

Para los investigadores el caso nórdico y el del Mediterráneo occidental no no reúnen características equivalentes / Creative Commons

13.7.2023

La Universitat de Girona organizó el pasado 6 de julio un seminario sobre las consecuencias de la implantación de parques eólicos marinos en el Mediterráneo occidental.

En la actividad, de entrada libre, participaron los doctores Elisa Berdalet (ICM-CSIC), Paul Wawrzynkowski (IEA-UDG), Alberto Olivares (UNIR) y Josep Lloret (IEA-UdG e ICM-CSIC) y se trató el caso de estudio del golfo de Roses, donde han llegado a plantearse hasta 6 proyectos de eólica marina.

Durante el seminario se fundamentaron en las conclusiones de un primer estudio publicado en 2022 junto con los resultados preliminares de las primeras investigaciones efectuadas en el marco del proyecto BIOPAÍS, un trabajo financiado por la Fundación Biodiversidad con fondos europeos Next Generation, en el que participan investigadoras e investigadores de las universidades de Girona (UDG) y Barcelona (UB), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).

EL BÁLTICO Y EL MEDITERRÁNEO OCCIDENTAL SON CASOS DISTINTOS

Los científicos afirmaron que la comparación entre potenciales proyectos de eólica marina en la Costa Brava con los existentes en la zona nórdica no es posible ya que no se utiliza la misma tecnología, ya que en el caso del mar Báltico se trata de aerogeneradores fijos y en el de la zona de Roses se plantea la instalación de los flotantes, lo que conlleva la instalación de una serie de estructuras y de cables de anclaje submarino que pueden acarrear muchos problemas a tortugas y mamíferos marinos.

Por otra parte, los especialistas explicaron que a día de hoy "no hay suficiente conocimiento" para evaluar qué tipo de impacto tienen los parques eólicos marinos flotantes a diferencia, por ejemplo, de los existentes en el mar del Norte, donde se han necesitado más de dos décadas para considerar su impacto. Por este motivo, han mostrado su estupor sobre la apuesta del Gobierno catalán por esta tecnología antes de hacer una prueba piloto que permita valorar las consecuencias.

PERJUICIO EVIDENTE PARA LA BIODIVERSIDAD

Para el investigador de la Universidat de Girona (UDG) y del Instituto de Ciencias del Mar (CSIC) Josep Lloret, las empresas eólicas faltan a la verdad cuando aseguran que la biodiversidad de la zona saldrá beneficiada basándose únicamente en la experiencia noruega, donde las turbinas eólicas no son flotantes como las proyectadas en el golfo de Roses, sino fijas, además de tratarse de dos fondos marinos completamente distintos con innumerables zonas protegidas que en el entorno planteado en la Costa Brava hacen totalmente inviable la instalación de este tipo de proyectos en aras de la conservación de valiosos espacios naturales.