Salvemos Cabana rechaza el intento de reactivar el proyecto de la mina de oro de Corcoesto y alerta de sus riesgos ambientales

Antigua galería minera en la parroquia de Corcoesto (Cabana de Bergantiños) / Salvemos Cabana

9.5.2026

El colectivo advierte del grave peligro que supondría el uso de cianuro de sodio en el proceso de recuperación del mineral y pide a la Xunta de Galicia que retire el yacimiento de cualquier procedimiento de adjudicación minera.

La Asociación de Defensa Ambiental Salvemos Cabana ha emitido un comunicado en el que expresa su "rechazo rotundo" al anuncio del Gobierno gallego de sacar a concurso los derechos mineros sobre el yacimiento aurífero de Corcoesto, en el municipio coruñés de Cabana de Bergantiños. La organización considera que esta decisión equivale a reabrir un proyecto que ya generó una fuerte contestación social y que, a su juicio, es "incompatible con la protección ambiental y el desarrollo sostenible de la comarca".

El anuncio de la Consellería de Industria, que integra el depósito de Corcoesto en un nuevo plan de fomento de la minería metálica en Galicia, ha encendido de nuevo las alarmas entre los colectivos ecologistas de la Costa da Morte. Para Salvemos Cabana, la inclusión del yacimiento en dicho plan supone "ignorar tanto la oposición social como las lecciones aprendidas de otros proyectos similares".

"Corcoesto ni puede ni debe convertirse en un experimento de alto riesgo ambiental, pues la experiencia demuestra que este tipo de proyectos conllevan peligros reales que no pueden minimizarse con promesas técnicas o garantías a futuro sobre el papel", ha manifestado la entidad.

El principal foco de alarma señalado por la asociación es el empleo del cianuro de sodio, compuesto habitual en la minería del oro para separar el metal de la roca. En su comunicado, el colectivo advierte de que los fallos del sistema tales como como filtraciones, roturas de balsas o vertidos "pueden provocar una contaminación severa de suelos y aguas, con consecuencias potencialmente irreversibles para los ecosistemas y la salud humana".

EL PRECEDENTE ASTURIANO 

Para fundamentar su posición, Salvemos Cabana apela al historial de la explotación aurífera del Valle-Boinás, en Belmonte de Miranda (Asturias). Según datos recogidos por la Fiscalía del Principado, la Confederación Hidrográfica del Cantábrico tramitó tres expedientes sancionadores contra esa mina, dos de los cuales concluyeron en resolución sancionadora. El Ministerio Fiscal describió vertidos de selenio, arsénico, cobre y cianuro fuera de autorización, y solicitó una multa de 20 millones de euros, así como la suspensión de la actividad.

El colectivo insiste en que el futuro del territorio debe sustentarse sobre actividades "sostenibles, respetuosas con el medioambiente y generadoras de valor a largo plazo, no sobre explotaciones de alto impacto y vida limitada". Por ello, insta a la Xunta a retirar el yacimiento de Corcoesto de cualquier procedimiento de adjudicación minera y a renunciar expresamente a "fomentar proyectos extractivos que contemplen el uso de sustancias de alta toxicidad como el cianuro de sodio por sus múltiples implicaciones negativas".