La Justicia norteamericana condena a Meta y Google al considerar probado que sus diseños fomentan la adicción digital en menores

La adicción a las redes sociales en los jóvenes es un riesgo advertido por los expertos en los últimos años / kaboompics.com

27.3.2026

Un jurado de Los Ángeles ha marcado un punto de inflexión en la batalla legal contra las grandes plataformas digitales al concluir que Meta y Google, propietaria de YouTube, actuaron con negligencia en el diseño de sus productos y no advirtieron adecuadamente de sus riesgos.

El veredicto, emitido en una demanda presentada por una joven que denuncia haber desarrollado graves problemas de salud mental tras años de uso intensivo de Instagram y YouTube desde la infancia, condena a ambas compañías a pagar seis millones de dólares en daños. Meta asumirá el 70% de la indemnización y Google el 30%.

La resolución no se limita a una cuestión de compensación económica. El jurado consideró que el diseño de las aplicaciones fue un “factor sustancial” en el perjuicio sufrido por la demandante y dio por probado que las empresas no informaron de forma suficiente sobre los peligros asociados al uso de sus plataformas. En el centro del caso aparecen rasgos ya familiares del ecosistema digital -como el desplazamiento infinito, las recomendaciones automáticas y la lógica de la permanencia constante-, presentados por la acusación como mecanismos pensados para fomentar la dependencia.

UN PROCESO EN MARCHA 

El proceso aún no está cerrado pues el tribunal abrirá una segunda fase para estudiar si hubo otros delitos o si procede imponer sanciones adicionales, una posibilidad que mantiene abierta la puerta a nuevas multas. Tanto Meta como Google han negado cualquier responsabilidad y han anunciado que recurrirán el fallo. En paralelo, la decisión llega apenas un día después de otro golpe judicial para Meta en Nuevo México, donde un jurado la declaró responsable de vulnerar la ley estatal de protección al consumidor y la condenó a pagar 375 millones de dólares.

Más allá de la cifra, el alcance del veredicto es político, jurídico y cultural. El caso se suma a una oleada de litigios en Estados Unidos contra las plataformas por su impacto en la salud mental de menores y adolescentes, con decenas de fiscales generales, familias y distritos escolares explorando vías similares. La lectura de fondo es clara: por primera vez, los tribunales empiezan a situar el diseño de las redes en el centro del debate sobre la adicción digital, en un escenario que podría obligar a las tecnológicas a revisar prácticas que durante años fueron consideradas parte esencial de su modelo de negocio.