El clima mundial entra en zona de peligro con records de calor y un sistema cada vez más desequilibrado.

Anomalías de la temperatura media mundial anual respecto del período de referencia representativo de la era preindustrial (de 1850 a 1900) / OMM

26.3.2026

El sistema climático de la Tierra atraviesa una fase crítica sin precedentes en la historia reciente. Así lo advierte el último informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que alerta de un planeta “cada vez más descompensado” debido al aumento continuo de los gases de efecto invernadero y sus efectos en la atmósfera, los océanos y la criosfera.

Según esta organización dependiente de las Naciones Unidas, el periodo comprendido entre 2015 y 2025 ha sido el más cálido jamás registrado, consolidando una tendencia que ya no admite dudas. “La humanidad acaba de vivir los 11 años más cálidos jamás registrados. Cuando la historia se repite 11 veces, ya no es casualidad: es una evidencia que nos obliga a actuar”, afirmó el secretario general de la ONU, António Guterres.

UN DESEQUILIBRIO ENERGÉTICO SIN PRECEDENTES

Uno de los datos más preocupantes del último informe de la OMM es el creciente desequilibrio energético del planeta, que ha alcanzado su nivel más alto en décadas. Este indicador mide la diferencia entre la energía que la Tierra recibe del Sol y la que devuelve al espacio. Actualmente, ese balance está alterado por la acumulación de gases que retienen el calor.

La OMM advierte de que este fenómeno se ha intensificado especialmente en los últimos 20 años, impulsando un calentamiento acelerado de los océanos, la atmósfera y las masas de hielo. “La actividad humana está trastocando cada vez más el equilibrio natural y sufriremos las consecuencias durante cientos y miles de años”, señaló la secretaria general del organismo, Celeste Saulo.

OCÉANOS AL LÍMITE Y HIELO EN RETROCESO

El informe destaca que más del 90% del exceso de calor acumulado en el sistema climático se almacena en los océanos, que actúan como amortiguadores del calentamiento global. Sin embargo, esta función tiene un coste: el contenido calorífico oceánico ha alcanzado máximos históricos y su ritmo de calentamiento se ha duplicado en las últimas décadas.

Representación gráfica del balance energético y el desequilibrio energético de la Tierra / OMM

Este proceso está estrechamente vinculado con la subida del nivel del mar y la degradación de los ecosistemas marinos. Al mismo tiempo, el deshielo continúa sin tregua: tanto el Ártico como la Antártida registran extensiones de hielo marino entre las más bajas jamás observadas, mientras que los glaciares pierden masa a un ritmo acelerado.

FENÓMENOS EXTREMOS Y COSTES CRECIENTES 

Las consecuencias del calentamiento global ya son visibles en forma de fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes e intensos. Olas de calor, inundaciones, sequías y ciclones tropicales han afectado a millones de personas en todo el mundo, con impactos económicos “multimillonarios” y graves efectos sociales.

En palabras de Guterres, “el clima mundial se encuentra en una situación de emergencia”, una afirmación que resume el consenso científico actual sobre la gravedad del momento.

UN PROBLEMA A LARGO PLAZO 

Los expertos advierten de que muchos de los cambios en curso tendrán efectos irreversibles durante siglos o incluso milenios, especialmente en lo relativo al calentamiento oceánico y la subida del nivel del mar.

El informe insiste en la necesidad de reforzar la observación climática, mejorar los sistemas de alerta temprana y acelerar la acción política. Como subraya la OMM, la información científica no solo permite comprender el problema, sino también anticipar sus impactos y proteger a las poblaciones más vulnerables.

En un contexto de creciente incertidumbre climática, el mensaje de la entidad es claro: el margen de actuación se estrecha, pero aún existe porque la cuestión ya no es si el clima está cambiando, sino cuán rápido se actúa para evitar que ese desequilibrio sea irreversible.